¿Cuál es el punto de las colecciones de arte universitarias?

 

La gente desafortunada hereda áticos llenos de cachivaches. Muchas universidades heredan magníficas colecciones de arte, a veces sin ton ni son. No parecería correcto vender este tesoro.

Colecciones de arte universitarias

En 1993 se suscitó un pequeño escándalo, cuando la Universidad Real de Holloway, de Londres, vendió un Constable, un Gainsborough y un Turnner, para recaudar 20 millones de libras y así poder preservar uno de sus edificios. Entonces, ¿existe algún modo de que las universidades puedan hacer uso más significativo de estas colecciones en la enseñanza o la investigación?

Este asunto comenzó a intrigarme por primera vez, cuando el Colegio Murray Edwards de Cambridge, público una nueva edición de un catálogo que contiene la colección de arte hecho por mujeres más grande de Europa. Esta colección comenzó a armarse desde 1992 y se logró gracias a préstamos de otras instituciones, regalos y herencias (pero nada comprado con el dinero de la institución).

La colección encaja perfectamente con la identidad del colegio, que es una universidad para mujeres; esta colección se levanta como un combate contra el menosprecio al trabajo de las mujeres y genera muchas preguntas interesantes a cerca de cómo y por qué, hay algo en el arte de las mujeres que lo hace distintivo.

Pero, ¿qué sucede con las universidades que tienen colecciones menos coherentes, que contienen obra cuyos estilos no ha estado de moda en años o retratos de rectores largamente olvidados?

Escribí a muchas oficinas de prensa y recibí muchas respuestas inútiles.

universidad Edward Murray

Afortunadamente, algunos me proveyeron de información detallada, la cual pude reunir en artículo. Por ejemplo, en la Universidad de Warwick, el curador actual me explicó que los fundadores habían instalado obras modernistas, como banderas de la sociedad igualitaria de los años sesenta en los espacios públicos, lo cual carecía completamente de importancia para los estudiantes y el profesorado. Otro ejemplo es el de la universidad de Royal Halloway, donde, mientras que los estudiantes y el público en general pueden ver por sí mismos la pintura de Edwin Lanseer, sobre los osos polares devorando brutalmente los restos de un ser humano y obras fallidas de expediciones al Ártico, los rumores dicen que durante los exámenes, las obras están cubiertas por uno de los sindicatos.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

 
 

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>